| CARTA PH "DEL BIEN AL MAL. (O AL REVÉS)" |
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| Written by Pablo Diaz |
| Thursday, 01 October 2009 08:01 |
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CARTA PH 22 septiembre 2009 DEL BIEN AL MAL (O AL REVÉS) “¡Ay de aquellos que llaman bien al mal y mal al bien, que cambian las tinieblas en luz y la luz en tinieblas, que dan lo amargo por dulce y lo dulce por amargo” (Is 5,20) Es exactamente lo que está pasando en este siglo 21: como en avalancha han surgido muchos que en nombre de un pretendido progreso, han ido cambiando las cosas tal cual nos lo advierte el Profeta Isaías. Vayan unos ejemplos: Se considera como un logro el que la mujer haya ingresado “al campo laboral”, a costa, digan lo que digan, de la atención al hogar. La mujeres han cambiado su centro de gravedad buscando fuera de casa un trabajo remunerador, o sea, por dinero. La cosa es poder comprar más cosas, poder estrenar casa o coche o poder viajar. Sería interesante poder hacer una encuesta de cuantas mujeres en realidad no necesitarían trabajar fuera de casa, tal vez llevando una vida de más austeridad, pero con los hijos y con el marido. Ahora ser una simple “ama de casa” es objeto de desprecio, de burla. ¡Como si el cuidado de la casa no fura trabajo! ¡Como si educar a los hijos no fuera una magnífica obra de arte! Y claro, ahora se requiere, como progreso, que el marido también lave los trastes y la ropa después de haber dejado el aliento en el trabajo. De acuerdo que la mujer debe ser culta y preparada. De acuerdo que pueda ayudar efectivamente al marido en casos o en épocas difíciles, pero de ahí a descuidar la familia, realmente sin necesidad, por un cheque.... Y claro, ahora la mujer “en el campo laboral” (en la ley de la selva) está sujeta a esclavitudes y abusos, acosos y caídas porque convive más con otros hombres que con su esposo. Y nunca falta un roto para una descosida. Otro hecho, tal vez en estrecha relación con el anterior: Evidentemente si la mujer quiere trabajar fuera de casa y además tener dinero para estrenar cosas, los hijos realmente estorban y salen muy caros. Como mascotas, se planean uno o dos máximo y se les manda inmediatamente a la guardería. ¡Imposible amamantarlos! A ver qué les dan y a ver quién se los da. Y la cosa se puede poner color de hormiga, porque en un descuido, la mujer sale embarazada del marido o del jefe (recordemos que todos los anticonceptivos pueden fallar) y ante el drama de un nuevo hijo... se recurre “legalmente” al aborto, o sea al asesinato del inocente. Se pregona como un “derecho” de la mujer asesinar a sus hijos “sin peligro” (lo cual es también una falsedad ya que han muerto varias mujeres en los abortos despenalizados). ¡Ay de los que llaman bien al mal! Abortar al niño, es considerado como un “derecho reproductivo de la mujer” y habría que llamarlo, si fuéramos coherentes, como “derecho in-reproductivo”, que además no es ningún derecho. Obviamente la mujer tiene derechos sobre su propio cuerpo: ella decide si copula con su marido (o con otro), si lo hace hoy o mañana; después de todo está entregando voluntariamente su propio cuerpo a un macho, pero una vez que sucedió el embarazo (pobre bebé) ella ya no tiene ningún derecho de abortar, porque el niño (no lo llamemos “producto”) ya no es “su cuerpo”, es una persona distinta e intocable desde el momento de la concepción, ¡vaya pues!. Alicia Ortiz de Montellano, mi madre, educadora de profesión, cuando se casó, trabajó de maravilla...en mi casa. Yo tuve siempre a mi mamá dando calor al hogar. Yo gocé de mi mamá plenamente, a Dios gracias. Una mujer sensata, muy culta, calmada, en paz, atenta, cariñosa, nada estresada, nada histérica. ¡Gracias Dios! Sé que muchos me dicen que “eran otros tiempos, ahora ya no se puede”. Y yo digo, NUNCA HA SIDO FÁCIL FUNDAR UNA FAMILIA. Los cuatro hijos de Alicia Ortiz de Montellano fuimos concebidos y dados a luz en los terribles tiempos de la post-revolución y durante la guerra Cristera. En aquel entonces, Dios sea bendito, no había trampas con el sexo. Yo dudo mucho que ahora las mujeres sean más felices que antes Tal vez tengan “mejor nivel de vida” es decir más comodidades, más electrodomésticos, más coches nuevos, más vacaciones, ¡pero a qué costo! Y pobres abuelas, que después de haber lidiado con sus hijos, cargan con los nietos porque la madre no está encasa. Si mis elucubraciones son totalmente absurdas, nomás tiren a la basura esta carta y sean felices... PH |
| Last Updated on Thursday, 01 October 2009 08:13 |